Archive for the ‘Lib. actuales’ Category

El «libro» de los representantes del libro y sus historias.

viernes, enero 6th, 2012

Sobre las librerias (1) por Kinosarges

sábado, febrero 6th, 2010

Una librería que siempre me gustó fue Miessner. Estaba en la calle Diego de Leon con Serrano en Madrid. Era limpia, silenciosa y la atendía mujeres en exclusiva con la señora Miessner que era quien escogía las novedades y recibía a los corredores antes de las 11 de la mañana. Ya no existe. Hace mucho tiempo que cerró y en su lugar pusieron una tienda de modas o una sucursal bancaria.
También  me gustaba mucho la librería Pérgamo. Su dueña era Lourdes que era (y sigue siendo) muy simpática y te daba mucha conversación y el encargado, Antonio que sabía un montón de libros, era amable y eficiente. Hay una página Web donde escritores famosos hablan de sus librerías preferidas. Este es su enlace: http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/4047/Las_mejores_librerias.

¡Tierra, trágame!

lunes, marzo 2nd, 2009

—UNA HISTORIA INCOMPLETA.—

Un día, un representante nuevo que empezaba en la calle a vender varias editoriales, me pidió que le llevara(*) y » le presentara» en algunas librerias de Argüelles. Yo no puse ningún inconveniente. Le llevé a Librería León, que nos trataron a los dos bien y nos dijeron que volvíeramos otro día pues ese no había pedido.

Bajamos por la calle Donoso Cortés a la librería Visor y cuando yo estoy enseñando los libros, ya había hecho las presentaciones, el nuevo coge un libro de la estantería, una Antología de poesía contemporánea, y comenta para darse importancia con la dueña, que a ese libro le faltaban poetas importantes y que otros le sobraban. Yo al principio ni me dí cuenta, pero cuando me fijé en el libro y ví que la autora era ella, empecé a balbucear sin poder decir una palabra más.

Ella se dió cuenta de todo inmediatamente. Le preguntó qué poetas faltaban y cuáles sobraban y el nuevo todavía seguía porfiando sin darse cuenta de nada. Yo dije entrecortadamente, que no tenía más libros para presentar ese día, (entonces presentábamos los libros e íbamos con cartera o bolso) y con una disculpa salí de la librería como alma que lleva el diablo.

Estuve esperándole en la esquina hasta que salió. Cuando le dije lo que había hecho, ni se inmutó y todavía seguía porfiándome a mí que faltaban y sobraban autores.

A los dos días tenía que volver a pasar por Visor e iba con la preocupación consiguiente. Ella se mostró conmigo mas amable aún que antes. Todavía se lo agradezco.

(*) Esta historia está incompleta. Se complicó algo más por otros motivos. Los contaré otro día.

Las mujeres en el gremio.

domingo, marzo 1st, 2009

¿Quienes fueron las primeras? ¿Cuándo empezaron en el gremio?

Estaba bien claro que era un mundo de hombres.

Seguramente hubo alguna antes, pero creo que Chelo, empezó a visitar librerías en 1.976, por la distribuidora Vitae, era muy joven, aunque llevaba años en la librería Argentina de la calle Andres Mellado. También Rosa, algún tiempo después y también por Vitae.